miércoles, 2 de abril de 2008

Los nervios de la primera vez (bah, la segunda).

No soy una persona constante para esto de escribir. Este es el segundo blog que abro y el otro prácticamente lo abrí por obligación de una amiga, que dice haber descubierto una cierta capacidad innata en mi para la escritura. Mentiras; es cierto, cuando era chica me gustaba escribir, hasta creo que lo hacía bien, pero, al igual que lo que sucedió con mi capacidad para el dibujo, y así como aparentemente les pasa a los hombres Simpson (no, gente, yo no cito a filósofos o célebres dramaturgos, yo cito a los Simpson, acostúmbrense), ambas capacidades se fueron extinguiendo en mi con el correr del tiempo.
En realidad no sé si es la capacidad lo que se extinguió, quizás sean las ganas, la inspiración. Por eso creo que esta vez va a ser un desafío, una prueba que estoy dispuesta a enfrentar y a superar. Estoy entusiasmada, me gusta tener esta "obligación" de mantener el blog.
En fin, no venía al caso explicar todo esto, pero creo que tampoco está de más para que empiecen a conocerme, por si todavía no saben quien soy.
Bueno, vamos a lo que nos compete (¡qué fea palabra!, ya le voy a buscar un reemplazo, I promise): las problemáticas del hábitat.
El tema no nos pasó intrascendente a ninguna. Una servidora propuso el tema de los countries. Me provoca fascinación, pero en un sentido negativo, esto de vivir en un micromundo, con sus propias leyes, y hasta sus propias autoridades. ¿Qué pasa con la gente que vive ahí? ¿Acaso están buscando formar una nueva civilización, una especie de Matrix de cesped y pinos, en la cual "salvarse" de la barbarie? Dos antecedentes me vienen a la mente: "Las viudas de los jueves", best-seller de Claudia Piñeiro, que "desnuda las contradicciones de la vida diaria en un country suburbano" (Diario Clarín: http://www.clarin.com/diario/2005/12/18/sociedad/s-05301.htm) y "Cara de queso", la ópera prima de Ariel Winograd, en la cual los countries son tratados como los guetos de la posmodernidad. También me acordé de "Desperate housewives", aunque no quiero irme por las ramas, EE.UU. es en sí mismo otro mundo (los yankees a veces me hacen pensar que no viven en este planeta).

Sole aportó el tema del delta, la vida cerca del agua. Muy poético debo decir. La idea me gustó mucho, a todas nos interesó pero representaba un esfuerzo de producción que no estamos en condiciones de afrontar.
Pasamos por los hostels, e incluso por el espacio virtual, la "Second life"... hasta que llegó "LA" idea. "El cementerio", -dijo Rose-, "el habitat de los muertos". El lugar donde los vivos viven -valga la redundancia- de los muertos, tanto aquellos que allí trabajan, que conviven con la muerte como la materia prima de su profesión, como los que van de visita, en busca de recuerdos, y hasta de afecto podría decirse.
El tema es muy rico, ya han surgido un montón de ideas a su alrededor. Sólo es cuestión de poner manos a la obra... "solo se trata de vivir", diría la canción y creo que es oportuno aportar "vida" a este trabajo.
Bueno, pensé que iba a ser más difícil y al final escribí más de lo debido. Si llegaron hasta acá, gracias por su atención.

1 comentario:

Deborah Nahir Martin Hazrun dijo...

Y bueno... 2º clase de Dav. modificaciones, estamos a tiempo, nada se ha perdido directora!!!

y asi em gusta, que sea ustdes... cite a los simpson que necesitamos un poco de eso que usted da...

lindo comienzo aunque trabado, como no podia ser de otra manera


ESTO ES DAV SENORES!